En la Óptica Julio Ezpeleta, en Pamplona, entendemos que una revisión de la vista es una evaluación integral de la salud ocular.
Un examen profesional va más allá de determinar la graduación de unas gafas; es una herramienta preventiva esencial para detectar patologías silenciosas que podrían comprometer la visión a largo plazo.
1. Anamnesis: el punto de partida
El examen comienza con una entrevista clínica detallada. El optometrista recopila información sobre:
- Antecedentes familiares: enfermedades genéticas como el glaucoma o la retinosis pigmentaria.
- Hábitos de vida: tiempo de exposición a pantallas y condiciones de iluminación en el trabajo.
- Salud general: condiciones como la diabetes o la hipertensión, que impactan directamente en los vasos sanguíneos de la retina.
- Síntomas actuales: cefaleas, fatiga visual o sequedad ocular.
2. Evaluación de la agudeza visual
Se mide la capacidad del sistema visual para identificar detalles a diferentes distancias.
Mediante la tabla de Snellen, se determina la nitidez de la visión de lejos y de cerca, estableciendo una línea base antes de proceder a la refracción.
3. Refracción: precisión en tu graduación
Esta fase determina la potencia óptica necesaria para corregir errores refractivos. Se utilizan dos herramientas principales:
- Autorrefractómetro: proporciona una medida objetiva y automatizada del ojo.
- Foróptero: permite al paciente comparar diferentes lentes para ajustar subjetivamente la graduación de miopía, hipermetropía o astigmatismo.
4. Examen con lámpara de hendidura
La biomicroscopía utiliza un microscopio de bajo poder combinado con una fuente de luz intensa. Esta prueba permite examinar en detalle:
- Estructuras externas: párpados, conjuntiva y córnea.
- Estructuras internas: iris y cristalino. Es fundamental para diagnosticar cataratas, erosiones corneales o inflamaciones oculares.
5. Tonometría: control de la presión intraocular
Esta prueba mide la presión interna del ojo.
Es el método principal para la detección precoz del glaucoma, una enfermedad que daña el nervio óptico de forma progresiva y que, en sus fases iniciales, no presenta síntomas evidentes.
6. Examen del fondo de ojo
Mediante la oftalmoscopía, el especialista visualiza el interior del globo ocular. Se evalúa el estado de:
- Retina y mácula: responsables de la visión central y el detalle.
- Nervio óptico: el transmisor de impulsos visuales al cerebro. En ciertos casos, se requiere el uso de colirios para la dilatación pupilar, permitiendo una observación más periférica y profunda.
7. Motilidad ocular y visión binocular
Se analiza la coordinación de los músculos extraoculares y la capacidad de ambos ojos para trabajar en equipo.
Una correcta visión binocular garantiza la percepción de profundidad y evita la fatiga visual relacionada con problemas de convergencia o alineación.
¿Cada cuánto tiempo es necesario realizar un examen visual?
La frecuencia recomendada varía según el perfil del paciente:
- Revisiones anuales: recomendado para niños en edad escolar, mayores de 45 años, usuarios de lentes de contacto y personas con patologías crónicas como la diabetes.
- Cada dos años: adultos sin síntomas ni antecedentes de riesgo conocidos.
Recomendaciones previas a tu cita
Un examen visual completo suele durar entre 30 y 45 minutos. Si es necesaria la dilatación pupilar, tenga en cuenta:
- La visión puede permanecer borrosa durante un periodo de 2 a 4 horas.
- Se recomienda no conducir tras la prueba.
- Es aconsejable traer gafas de sol para mitigar la fotosensibilidad temporal.
Óptica Julio Ezpeleta: tu referencia en salud visual en Pamplona
Con décadas de experiencia en el centro de Pamplona, en la Óptica Julio Ezpeleta combinamos la precisión de la tecnología de vanguardia con un enfoque clínico riguroso.
Nuestro compromiso es ofrecer un diagnóstico exacto y soluciones personalizadas para proteger su bienestar visual a través de una revisión visual en Pamplona de la máxima calidad.


