Aprovecha al máximo tu visión.

¿Qué es la baja visión?

La baja visión se refiere a una disminución significativa de la capacidad visual que no puede corregirse completamente con gafas, lentes de contacto ni cirugía. Puede afectar tanto a adultos como a niños y suele estar asociada a patologías como la degeneración macular, glaucoma, retinopatía diabética o enfermedades hereditarias de la retina.

Esta condición impacta directamente en la autonomía de la persona, dificultando actividades cotidianas como leer, reconocer rostros, desplazarse con seguridad o utilizar dispositivos electrónicos.

Evaluación visual especializada

En Óptica Julio Ezpeleta contamos con un servicio especializado en baja visión para ayudar a las personas que sufren esta condición. Nuestro equipo realiza una evaluación exhaustiva para determinar el grado de pérdida visual, el resto visual disponible y las necesidades específicas de cada paciente. Este análisis nos permite entender cómo utiliza su visión en el día a día y qué dificultades presenta, con el objetivo de ofrecer soluciones realmente útiles y adaptadas.

Adaptación de ayudas visuales

A partir del diagnóstico, trabajamos con diferentes ayudas visuales diseñadas para optimizar la visión funcional. Entre ellas se incluyen sistemas de aumento, filtros especiales o dispositivos electrónicos que permiten mejorar la lectura, la percepción de detalles y la realización de tareas cotidianas.

Cada solución se adapta de forma personalizada para que el paciente pueda aprovechar al máximo su resto visual.

Adaptación y mejora de la autonomía

Además de las ayudas ópticas, ofrecemos asesoramiento sobre cómo adaptar el entorno y los hábitos diarios. Esto incluye recomendaciones sobre iluminación, organización del espacio o uso de dispositivos, facilitando una mayor independencia.

El objetivo es que la persona recupere seguridad en su día a día y mejore su calidad de vida mediante un enfoque cercano, profesional y totalmente personalizado.

Respondemos a todas tus dudas - FAQ

¿La baja visión tiene solución?

No se puede corregir completamente, pero sí se puede mejorar significativamente la funcionalidad visual mediante ayudas específicas y estrategias adaptadas.

¿Quién puede beneficiarse de este servicio?

Personas con patologías oculares que han perdido visión y no mejoran con gafas convencionales, tanto adultos como niños.

¿Qué diferencia hay entre baja visión y ceguera?

La baja visión implica que aún existe resto visual aprovechable, mientras que la ceguera supone una pérdida total o casi total de visión.

¿Las ayudas visuales son difíciles de usar?

No. Se adaptan a cada persona y se acompañan de entrenamiento para que su uso sea cómodo y efectivo.

¿Se necesita seguimiento?

Sí, es fundamental realizar revisiones periódicas para ajustar las ayudas y adaptarlas a la evolución del paciente.